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Lorenzo Ferro, de "El Ángel": " Apenas terminé el colegio conseguí un trabajo"

Llegó al casting por casualidad. Nunca había estudiado actuación. El hijo de Rafael Ferro quería ser chef y está preparando un disco de rap. Cómo es "jugar a ser" Carlos Robledo Puch.

El Carlitos de Luis Ortega y Lorenzo Ferro no es estrictamente el Carlos Robledo Pucho que cumple reclusión perpetua por tiempo indeterminado por los crímenes que cometió a principios de los ‘70. En la ficción de El Ángel, que estrena el jueves, se juega con su sexualidad, tiene un amigo del colegio (El Chino Darín) con cuya familia (Daniel Fanego y Mercedes Morán) asaltan. Sus padres (Cecilia Roth y el chileno Luis Gnecco) no saben qué hacer con él.

Tras su première en Cannes, por mayo, el nuevo filme del director de la serie Historia de un clan (sobre los Puccio) tiene una banda sonora acorde con los tiempos en que transcurre, incluidos temas de Palito Ortega, padre del realizador. Aquí cuentan cómo el realizador confió en Ferro (hijo del actor Rafael), quien nunca había actuado en su vida, hablan del mundo dela delincuencia y fijan sus posiciones ante lo que es ser un asesino.

-¿Te acordás dónde estabas hace exactamente un año?

-Si mal no recuerdo, ya habíamos comenzado a rodar la película.

Lorenzo o Toto Ferro tiene 19 años. Pasó un proceso de casting para obtener el rol protagónico. “Me habían mandado por mail una letra que me tenía que aprender, algunas cosas me las olvidé, algunas otras mentí un poco, y después el siguiente sí me lo hizo Luis. Qué me dijo exactamente no me acuerdo, porque me dijo tantas cosas Luis que me acuerdo de pocas. Aparte no tengo muy buena memoria, pero lo que quería él era que yo fuera como era yo en la vida real, no como era yo actuando para Carlitos. Tenía que caminar como en la vida real, al reírme, al joder a los demás. Inocencia, eso era principalmente lo que me pedía, ¿no? Y bueno, entre idas y vueltas terminamos haciendo 7 castings.”

El último lo hizo Luis Ortega, “con El Chino Darín y Nahuel Pérez Biscayart, que iba a hacer el papel de Peter (Lanzani).” Le cambiaron un pasaje al Sur, adonde se iba con doce amigos, para hacer el casting. Cuando se enteró de que lo habían reabierto, “dije bueno, ya está. Vuelvo, y hasta las dos primeras semanas de febrero del año pasado no me entero de nada, hasta que un día me llama Luis y me dice ‘mañana tengo una reunión y te voy a avisar si quedaste o no’. Después de esperar 6 meses, la respuesta. Y el día que apruebo Matemáticas me llama y me dice que quedé en la película, que ahora se viene el trabajo más duro, en serio. Yo ahí me puse feliz. Y aparte había aprobado Matemáticas. Apenas terminé el colegio conseguí un trabajo. El trabajo más rápido”.

-¿De qué querías trabajar? Porque no estudiaste teatro, ni querías ser actor.

-No, me había anotado en Diseño Industrial, pero por tirar, nomás. Yo creo que no me hubiera gustado. Siempre tuve el sueño de ser cocinero. Pero cocino mal. Y es más, si estudio ahora en algún momento yo creo que va a ser para ser chef.

-Supongo que habías ido a rodajes o grabaciones de tu papá (Rafael Ferro).

-Sí, pero iba más de chico, después de grande medio que dejás de darle bola a los papás, pero cuando tenía 10 acompañaba todos los días a mi papá al trabajo.

-Y al casting, entonces, ¿cómo llegaste?

-Porque mi viejo me mandó un mensaje diciéndome que estaban buscando a Carlos Robledo Puch, la película de Luis, y fui.

-¿Y por qué tu viejo te dijo eso, si a vos no te interesaba actuar?

-Me lo mandó por mandar. Podría no haber ido, pero fui con mis amigos y dio buenos resultados. Por suerte.

-¿Pensás seguir una carrera como actor? ¿Pensás estudiar?

-Y, ahora estoy haciendo teatro, levemente, con Alejandro Catalán, que es quien me preparó para la película. Igual, sí o sí hay que estudiar teatro. Me gustaría seguir como actor, más de cine o alguna serie, como El marginal o Un gallo para Esculapio.

-¿Cuánto te interesa lo que opine tu papá de tu actuación?

-Obvio me interesa. Pero me interesa lo que opine mi viejo, lo que opinen mis amigos, lo que opine mi mamá. La primera vez que vi la película me ofrecieron verla con mi padre, y los saqué cagando, porque la película con todo el clisé del padre actor y el hijo… No. No es tan así la cosa.

Toto recuerda la primera escena que filmó: no quedó en la película. “Pero fue la que más ensayamos. Una toma super difícil, y cuando pasaron el plan de rodaje, ¿por qué mierda la ponen el primer día? Se terminan de cagar a piñas, sale Ramón (Darín) del colegio y supuestamente iban a tomar una Fanta, y se empiezan a contar todo. Bueno, ésa es la escena que no quedó. Pero bueno, se entiende, yo estaba bastante nervioso. El cámara me decía parate acá, mirá para allá, no sé qué. Y yo dije acá no aguanto ni dos días más.”

-Al margen del tiempo del rodaje, ¿quedaste amigo del Chino, de Peter?

-Sí. O sea, son gente que como trabaja bastante están muy ocupados, pero nos reencontramos acá y somos superamigos, y siempre quedamos en ir a tomar un cerveza o algo, pero pocas veces se hace debido a esto. Ellos son más grandes, yo estoy más al pedo.

-Luego del estreno de la peli, ¿cómo sigue tu vida?

-Voy a seguir estudiando teatro, tengo pensado sacar un disco de rap con mis amigos. Y dejar que el tiempo pase, no apurar al tiempo.

-¿Estudiaste música o tocás algún instrumento?

-No, no. Pero yo hacía free style, las batallas ésas de gallo, o sea que ése es el primer paso, todos los que hacen free style tienen como meta terminar escribiendo y haciendo su música, ¿no? Pero yo aprendí un poco a tocar el piano en la película.

-¿Sos vos el que toca el Himno?

-Sí. Aprendí especialmente para la película. Lo del disco en un punto me trae la libertad que sentí haciendo El Ángel, más amateur, porque El Ángel es de las Grandes Ligas. Pero estoy con mis amigos de la infancia haciendo un disco, o sea no puedo pedir más.

-¿Y qué música escuchás?

-Yo con la música y el cine no soy de un género, lo que me toca los sentimientos me gusta. Sé que hay mucha música mala que me gusta, pará que te busco en la playlist, qué sé yo, un tema de cumbia, de reggaetón. Pero de la nada en mi playlist puedo pasar de un tema de reggaetón a Mozart, a The Doors, a Atahualpa Yupanqui.

-Volviendo a “El Ángel”, cuando te tocó matar gente, ¿cómo lo viviste?

-Y, era un juego, ¿viste? Qué sé yo. De la nada, en las escenas que tenía que matar a alguien era sacar el arma y disparar. No era mucho más que eso. Y al mismo tiempo estaba bueno porque (ríe) es como una terapia. Yo creo que a todos les vendría bien hacer una película como El Ángel para sacar tu lado oscuro y dejarlo ahí. Que sino quizá lo terminás sacando en la vida real y... Así que yo me gané unos años de libertad, por suerte.

-¿Pero vos te reconocés como un tipo violento?

-No, para nada. Quizá soy violento mentalmente conmigo mismo, porque me machaco mucho con las ideas, eso de violencia. Pero no, no. Después soy un tipo tranquilo.

 

 

Fuente: Clarín