Vie14122018

Última actualización09:31:23 AM

Banner-Catamarca
Back Usted está aquí: Inicio Local El sector vitivinícola, en alerta por el nuevo impuesto al vino

El sector vitivinícola, en alerta por el nuevo impuesto al vino

Desde el Gobierno consideran que no se puede aplicar, aunque algunos productores creen que es discutible.

El Gobierno nacional, en el marco del paquete de la reforma tributaria que se anunció esta semana, confirmó que se incorporaría un impuesto interno al vino, que rondará entre el 10 o el 17% para el caso de los espumantes. Esto disparó la crítica del sector vitivinícola a nivel nacional, y también a nivel provincial. Por un lado, algunos productores consideran que es una medida "que se puede conversar", aunque otros lo toman como un ataque y piden acciones del Ejecutivo y la Legislatura (Ver aparte).

El productor bodeguero y dirigente de Cambiemos en Tinogasta, Juan Longo, consideró que aún no es momento de encender las alarmas porque se trata de una propuesta "discutible". "Creo que no va a ser aplicable, o al menos lo podemos conversar. Estamos ante un Gobierno que no es autoritario, que escucha el reclamo de la gente y creo que se considerará nuestra opinión", dijo en Radio Ancasti.

En ese sentido, dijo que es tiempo de analizar cómo se va a implementar. "Si es un impuesto que se le va a pagar a Nación y eso va a volver en un beneficio para el productor, entonces yo creo que va a valer la pena. Pero bueno, todos los impuestos de este país se fueron para quedarse", lamentó.

Longo adelantó que este sábado tendrá una reunión con otros productores de Tinogasta y sentarán una postura sobre el tema.

"La intención es llegar a un buen término, o un acuerdo que nos sirva a todos. La industria vitivinícola genera muchísima mano de obra. Cuando se ponga todo en la balanza, creo que van a surgir los beneficios para el productor. Si uno le pone un impuesto interno al vino común, eso sí sería un problema, porque es una uva (por la variante cereza) que se paga relativamente barata y compite constantemente con la cerveza", expresó.

Además, recordó que hasta los años '90 el vino tenía una estampilla que era el impuesto interno y que cuando la industria comenzó a pasar por una situación crítica se eliminó. "Ahora vamos a pedir una audiencia con los legisladores nacionales, vamos a tratar de impedir que se afecte al productor", comentó.

Tratamiento diferencial 
El secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Pablo Vargiú, quien además es representante en la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), expresó el malestar del Gobierno, el de los productores y el de los bodegueros por esta medida a la que tildó de "arbitraria e inconsulta". "El vino argentino es bebida nacional, es un alimento y el motor de miles de hogares que hoy sostienen gran parte de la economía argentina", explicó y aseguró que a este impuesto nuevo habría que sumarle "los problemas y las desventajas que tenemos las provincias chicas producto de la deslocalización, los fletes y la diferencia de costos”.

En este sentido, aseguró que los funcionarios nacionales "no entienden la naturaleza del reclamo" y explicó que no se trata solo de defender al sector, sino a los trabajadores de muchos sectores que sobreviven directa o indirectamente de la vitivinicultura, entre los que mencionó a los de la industria del vidrio, metalmecánica, los transportistas, ingenieros, técnicos y comerciantes".
Por último, explicó que la COVIAR pedirá que el vino tenga un tratamiento diferencial y no debe tener la misma carga impositiva que otras bebidas".

Planteo en la Legislatura 

El diputado electo por el Frente de Unidad Ciudadana, Hugo Ávila, presentó un escrito a la Cámara de Diputados en el que solicitó que el cuerpo exprese "una defensa clara a los intereses económicos de la Provincia, que se ven amenazados por la propuesta de la Nación".

Para Ávila, se trata de "un ataque inadmisible a nuestra economía regional" y consideró que el Gobierno del presidente Mauricio Macri no contempló el daño que produce a la actividad vitivinícola. Al respecto, comentó que la suba del impuesto provocará una caída del consumo, afectará la rentabilidad de las bodegas chicas y se traducirá en pérdida de empleos, apenas cuatro años después de que se declaró al vino como bebida nacional, en 2013.

"Es importante que la Cámara emita una declaración repudiando esta política impositiva. Es preocupante el silencio del Gobierno, de las autoridades y de los intendentes de zonas vitivinícolas ante semejante intento de pisoteo", disparó.