Mar13112018

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Denuncia judicial contra Avila e insólitas respuestas del diputado

Cuando los argentinos todavía nos estamos recuperando de la eliminación de la Selección en el Mundial, y mientras seguimos preocupados la escalada del dólar y sus negativas consecuencias a mediano y largo plazo para el bolsillo, una denuncia presentada contra el diputado provincial Hugo “Grillo” Avila sacudió la arena política y judicial local.

En la presentación realizada ante la Justicia, un ahora ex empleado del legislador que ingresó en la Cámara baja en diciembre de 2017 por el espacio de la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner (Unidad Ciudadana), acusó al tinogasteño de dejarlo sin trabajo por negarse a realizar aportes de su sueldo a un militante y para el financiamiento político del sector.

Según trascendió, el trabajar fue dado de baja del bloque del ex intendente de Tinogasta por negarse a poner 1500 pesos que se le solicitaba para gastos que irían a un compañero militante que no cuenta con un nombramiento en la Cámara de Diputados, más otros 700 pesos para supuestos gastos partidarios.

La sorpresa dentro del llamado Círculo Rojo de la política catamarqueña fue mayor cuando, ofuscado por la consulta de la prensa, el “Grillo” Avila eligió en primer término agredir verbalmente a un conductor radial en lugar contestar las consultas que le realizaba en vivo en su programa que se emite los mediodías por una conocida emisora, para a continuación intentar, sin mucho éxito, justificar el despido de su ex colaborador. Veamos algunos de los puntos salientes del argumento del diputado:

          “No tiene ningún viso de seriedad lo que estás planteando”. Sin embargo, no lo plantaba el periodista, quien solo lo consultaba por la denuncia judicial presentada.

          “Su sueño era seguir siendo ñoqui. Como toda planta política aportan voluntariamente el 5 por ciento”. Pero si es voluntario, ¿por qué no puede negarse a realizar el aporte?

          “Nunca me llamas cuando presento proyectos, me llamas ahora por esto, y no cuando hay cosas positivas que propongo en la Cámara”. Así el diputado reprocha que no lo aplaudan por cumplir la tarea para la cual fue elegido en las urnas, las “cosas positivas”, y también que ahora lo llamen para dar su versión sobre la denuncia judicial que pesa en su contra, reconociendo el impacto político negativo de la acusación.

          “Los descuentos del Partido Justicialista y la UCR son los mismos que hacemos nosotros. Conformamos un frente, que competirá en las próximas elecciones, y necesita financiamiento, como todos los partidos políticos. A diferencia de aquellos, en nuestro caso son tan solo 6 o 7 empleados de la Cámara a los cuales se les descuenta el 5 por ciento”. Entonces, debido a la escasez de aportantes, aparentemente esa donación voluntaria se vuelve menos optativa. Recordemos que en abril pasado un artículo del diario La Nación reveló que en Catamarca “un diputado raso cobra 105 mil pesos promedio: 65 mil pesos en el recibo y 40 mil por fuera, para gastos”. ¿Cuánto “aporta” Avila para la militancia del sector?

Aunque no es ese el meollo de la cuestión, sino que es la Cámara de Diputados la que realiza los descuentos partidarios de la planta política, es decir los legisladores, asesores, los llamados índices, etc. (como lo hacen por su parte el Gobierno provincial, los Municipios, el Senado, según corresponda), y posteriormente giran ese aporte al PJ, la UCR u otras instituciones reconocidas legalmente, estando los mismos reflejados en los respectivos recibos de sueldo.

Mientras que en la denuncia contra el diputado su ex colaborador lo acusaría de exigirle aportes que debía realizar en efectivo, es decir en negro. Entonces, a ese 5 por ciento supuestamente voluntario que ya hacía el ex trabajador, ¿hay que sumar ese extra por afuera de lo que ya se le descontaba del recibo de sueldo? Lo sabríamos si el “Grillo” Avila hubiera aprovechado la oportunidad de dar su versión de los hechos. Quizás, después de todo, no fue casualidad que decidiera hacerse la víctima ante el periodista que lo entrevistaba en vez de brindar argumentos serios.