Sáb15122018

Última actualización04:05:03 PM

Primero Oficial
Back Usted está aquí: Inicio Provincial Jóvenes venden comida en la calle para sobrevivir

Jóvenes venden comida en la calle para sobrevivir

Jóvenes profesionales se la rebuscan para mantener a su pequeña hija. Cansados de golpear puertas, se sienten frustrados e indigentes.

Se trata de Federico Noriega y Laura Brito. Laura tiene título docente hace 14 años y es enfermera especialista en Cirugía Cardiovascular. Federico es estudiante de Ciencias Políticas en la Clara J. Armstrong, instructor de Tango, artesano y recientemente se recibió de electricista. Están juntos hace 4 años, decidieron formalizar su relación casándose y tienen una hija de 4 meses.

La particularidad de esta historia tiene que ver con que llegaron al límite personal al ver que el esfuerzo de tantos años de estudio y capacitación,  no les permite progresar. En este sentido, Federico comentó que “nosotros sobrevivimos vendiendo sándwiches, nueces confitadas, cueros y lo que podemos. Para nosotros es un orgullo lo que hacemos, pero esto no da para más, la gente en la calle no tiene plata, salimos a vender, pero la gente no tiene para comprar”.

“Estamos atravesando por una situación muy fea, ya no sabemos qué hacer, presentamos currículum por todos lados, nos mandan de acá para allá, nadie nos da respuesta. Nos sentimos indigente, y no tiene que ver con andar mal vestido, hicimos todos los esfuerzos, pero si no tenés amigos en el Poder, todo es cuesta arriba. Siempre nos dijeron que si estudias vas a progresar, pero esto es imposible”, dijo.

A su vez, comentó que viene golpeando la puerta en todos lados, “hago capacitaciones para entrar en los programas sociales, gracias a eso me recibí de electricista, pero no tengo plata para comprar las herramientas. No podemos vivir de la dádiva, de los planes sociales. Somos trabajadores, a veces tenemos que terminar regalando la mercadería que hacemos porque la gente ya no tiene plata para comprar, queremos arreglar un salón para poder dar clases de tango, y mi esposa, clases de lengua, pero no nos alcanza ni para comprar enduido para arreglarlo”.

Y aclaró que “decidimos hablar con la prensa porque necesitamos visibilizar lo que nos está pasando, no creo que seamos los únicos, nosotros estamos preparados, invertimos años para estudiar y poder salir adelante y si estamos en esta situación, cómo estarán los que no tienen ni la posibilidad de hablar”, reflexionó.

 

Fuente: La Unión