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Pura emoción: mellizos catamarqueños se conocieron luego de 48 años de estar separados

Cuando la conexión existe, nada puede evitar el reencuentro, ni siquiera el tiempo. Esta es el caso de la historia de David y Adrián, uno es mecánico en Belén y el otro, docente y dueño de un medio de comunicación de Fiambalá.

La vida de las personas no siempre es líneal y muchas veces está sujeta a pruebas, dolores y separaciones pero, más temprano que tarde, se da revancha. Este es el caso de los hermanos David y Adrián, catamarqueños ellos que por circunstancias que ellos mismos contarán luego, fueron separados al poco tiempo de haber nacido. Ambos desarrollaron sus vidas en ciudades del oeste provincial y ahora, 48 años después, se pudo hacer realidad el reencuentro.

El hecho tiene la particularidad que uno de los protagonistas es periodista y propietario de un conocido medio de comunicación en la ciudad de Fiambalá. Esto hace que la historia tenga otro giro e impacto.

Así lo cuenta Adrián Quiroga, quien vive en Fiambalá y es además profesor de música en una escuela de Punta del Agua, al norte de Tinogasta, y es el propietario de Multimedios Abaucán. La historia se completa con David Nieva, quien vive en Belén. Allí es  un reconocido mecánico ligado al automovilismo y amante del Rally, 

 

La historia y el reencuentro

El escenario del momento que les cambió la vida se dio en Tinogasta, Y el relato de todo lo vivido obviamente es relatado en el Multimedios Abaucán, donde se refiere que todo comenzó en los años 70, cuando los mellizos nacieron en el viejo Hospital “San Juan Bautista”. Según el relato, por “razones de la vida” a Adrián lo adoptó una familia de Fiambalá y David fue criado en la Capital por su familia materna. De allí la vida lo llevó a David a radicarse en Belén y es en esa ciudad donde se entera que tenía un hermano mellizo al que no conocía. 

En el caso Adrián, él recién a los veinte  años se entera que era adoptado, “lo que generó la intriga de conocer sus orígenes biológicos y por supuesto hermanos, sin saber que tenía un hermano mellizo.”, cuenta el medio fiambalense.

El tiempo pasó y hace poco más de un mes, el pasado 13 de septiembre, Adrián a través de las redes sociales comenzó la búsqueda de familiares. El proceso no fue largo porque el 12 de octubre de este año recibió un mensaje con datos certeros de que había encontrado un hermano que vivía en Belén y que era su mellizo. 

Generado el contacto “comenzó una comunicación más fluida, donde conoció más detalles y a más familiares, que en su mayoría habitan la localidad de La Estancia, en el norte chico de Belén”.

El encuentro entre los mellizos fue gracias a un amigo en común que ambos tenían, pero que desconocía de antemano el laso familiar. Orlando Coronel “fue el cómplice y artífice de organizar el emotivo encuentro por primera vez de los mellizos”, puntualiza el relato. Adrián Quiroga al contar en primera persona lo que vivió, siendo el protagonista de su propia historia periodística, dijo que “es imposible poder describir los sentimientos que vive en estos momentos. Si tuviese que narrar mi historia, realmente no sabría cómo comenzar ni que título poner”. 

Lo que viene ahora, es conmovedor. Es no echar de menos el tiempo que pasó sino que aprovechar lo que se viene. (Con datos de la historia publicada en  Multimedios El Abaucán)

 

Fuente: El Abaucán