El Gobierno enfrenta otra jornada de incertidumbre política agravada por los ruidos económicos

Tras los nervios de último minuto por el DNU y universidades la semana pasada, el Gobierno enfrenta otro embate con temas sensibles. Miradas distintas sobre las perspectivas para la sesión llamada para hoy con endeudamiento, discapacidad y ley de tierras como temas centrales. La discusión por la PASO como trasfondo

Como hace menos de una semana, el Gobierno enfrenta hoy otra jornada de incertidumbre política. Tras los nervios en el oficialismo por el DNU y la marcha por los fondos universitarios, hoy varios alfiles de LLA no saben si tienen los votos para salir airosos en el debate que tendrá como temas centrales los sensibles proyectos sobre endeudamiento familiar, Discapacidad y Ley de Tierras.

Son temas polémicos, que la oposición había forzado en la agenda y que el oficialismo, para defenderse, incorporó a otra (“su propia”) sesión, convocada para hoy al mediodía.

El panorama de perspectivas al menos dudosas en la Cámara baja se agrava por los ruidos económicos, principalmente la suba del riesgo país. Y en un sector del Gobierno asocian esas dificultades con tropiezos legislativos (o amenazas, como hoy) y demoras para avanzar con el gran tema político para los libertarios: la discusión por la PASO.

El riesgo país tocó los 710 puntos, su nivel más alto desde octubre del año pasado, y los temas en discusión desde este mediodía mantienen un vínculo directo entre la economía y el ánimo social. La semana pasada, de cara a la sesión por el DNU y universidades, el oficialismo también sufrió hasta último momento. En Diputados, los violetas esperaron respuestas claras de aliados fijos y circunstanciales. Al final lograron evitar el quórum, que quedó en 121 presentes, a cambio de ofrecer la sesión de hoy con modificaciones en el capítulo sobre tierras. A la par de la sesión para dar de baja el DNU 70, hubo una marcha multitudinaria: la universitaria. Aunque no hubo debate en el recinto, los incidentes en la calle dejaron una marca en el Gobierno (que, sin embargo, le resta importancia a cualquier eventual consecuencia política o electoral de las escenas de represión contra manifestantes).

Ayer, hubo dos eventos políticos relacionados con la discusión legislativa de hoy, en la Casa Rosada. Uno fue la mesa política, donde Martín Menem expuso el panorama complejo que enfrentan hoy. El otro fue la cumbre entre LLA y el PRO, postergada por problemas de agenda (entre ellos, justamente; el caos político en el Congreso, la semana pasada). El PRO aseguró que acompañará lo que se trate hoy, pero todavía no confirmó sus respaldos para la suspensión de la PASO. A la tarde, hubo además una reunión de presidentes de bloque para acordar el nivel de apoyo en estos temas sensibles.

En ese clima, el lunes por la noche el Presidente arengó en Neuquén, en la cumbre de Oil & Gas, contra quienes dicen que la gente no llega a fin de mes. Lo calificó de “pelotudez” y preguntó cómo harían para vivir diez días “sin comer ni beber” quienes se quedan sin plata el día 20. Ayer, redobló la apuesta desde X contra los periodistas que “repitieron la frase”. En el Gobierno algunos hacen una suerte de mea culpa y crece la inquietud por las burlas del Presidente a las alarmas sobre los efectos del modelo de Luis Caputo en la microeconomía. De todas formas, nadie tiene la expectativa de que deje de emitir ese tipo de comentarios. “Javier es así y la gente lo entiendes”, dicen.

La sesión de hoy tiene lugar mientras Milei está en España, adonde viajó para apoyar a la derecha frente a Pedro Sánchez, a cinco semanas de las elecciones del 29 de noviembre.

Hay miradas disímiles en el oficialismo. En la Casa Rosada están convencidos de que llegan al quórum y de que los dictámenes se aprobarán sin cambios. En el bloque de Diputados no ponen las manos en el fuego. “Estamos bien”, deslizan los primeros. “Los números están muy finos”, deslizan los segundos. Y tratan de separar la discusión de hoy de otros proyectos pendientes el Presupuesto 2027, la ley de Defensa de la Soberanía Nacional, la de biocombustibles, además de la Reforma Electoral.

Karina Milei no acompañó al Presidente a España para su viaje de tres días para respaldar a la derecha contra Pedro Sánchez. En cambio, se quedó en Buenos Aires para seguir la sesión. La semana pasada tampoco iba a viajar a Estados Unidos, pero Milei le pidió específicamente que lo acompañara. Esta vez sumó a Adrián Ravier, que lo secunda por primera vez en un viaje internacional, por la cita con la Escuela Austríaca de Economía.

Mientras no se convoca a sesionar para intentar suspender las elecciones primarias, los plazos previstos por los estrategas violetas se desplazan, y en la Casa Rosada abren el paraguas. También, como la semana pasada, frente al debate por los temas que la oposición los obligó a debatir.

 

Fuente: Infobae