El riesgo país registró su valor más alto del año: las razones que explican por qué subió por encima de los 800 puntos

El indicador saltó más de 2% y cerró en 805 unidades. Los analistas apuntan al impacto del escenario internacional, la preocupación por los vencimientos del próximo año y a la incertidumbre que despiertan las elecciones de 2027.

El riesgo país volvió a subir este lunes y superó los 800 puntos básicos, su nivel más alto desde las elecciones legislativas de octubre de 2025. La suba llega en medio de una nueva baja de los activos argentinos, presionados por el resultado electoral en Brasil y por las dudas que empiezan a aparecer en el mercado de cara a las presidenciales del año próximo, según entienden los analistas.

El indicador que elabora JP Morgan subió 2,3% este lunes y cerró en 805 puntos básicos. De esta manera, acumuló un incremento de 41% en lo que va del año. Es la primera vez en 2026 que el índice supera la barrera de las 800 unidades.

En el mercado cambiario, el dólar oficial avanzó $5 y terminó la rueda a $1565, su cotización más alta en 2026. En tanto, el segmento mayorista cerró en $1545,50, $11,50 arriba del cierre del viernes pasado, según consignó el operador Gustavo Quintana.

En Wall Street, los ADR de empresas argentinas registraron fuertes pérdidas, con bajas de hasta 13%. Los retrocesos más pronunciados fueron los de Irsa, que cayó 12,8%; Cresud, con una baja de 8,1%, e YPF, que perdió 6,8%.

Las razones que explican por qué el riesgo país subió por encima de los 800 puntos

Además del factor externo como el impacto de las elecciones en el vecino país, que hizo caer los activos de toda la región, el mercado ya empieza a mirar las presidenciales argentinas de 2027.

Para GMA Capital, “las elecciones presidenciales del gigante sudamericano fueron el factor principal disruptivo del mes”. Según la consultora, la victoria de Lula da Silva provocó una fuerte caída de las acciones brasileñas y la presión se extendió al resto de los mercados emergentes, con Argentina “entre los países más expuestos a ese movimiento”.

El golpe más fuerte se sintió el lunes posterior a la elección. Ese día, los 14 ADR argentinos que cotizan en Wall Street cerraron en baja y el Merval medido en dólares cayó 4,4%, para terminar la semana con una pérdida del 3,4%. La reacción más importante, sin embargo, se vio en la deuda: los bonos Globales perdieron 2,5% en esa rueda, incluso más que los brasileños, aunque después recuperaron parte del terreno y cerraron la semana con una baja del 0,7%.

“El shock electoral brasileño no solo impactó sobre los activos de riesgo argentinos, sino que también recalibró todas las estrategias”, explicaron en GMA Capital. Según la consultora, la combinación de caída de las acciones, baja de los bonos y aumento de la brecha cambiaria dejó a las inversiones en pesos como las únicas que tuvieron rendimientos por encima de la inflación en el mes.

Pero el contexto regional no explica todo. “Parte de la explicación parece estar en el horizonte electoral de 2027, que comienza a ganar peso en las cotizaciones”, señalaron. La consultora recordó que el Índice de Confianza en el Gobierno sigue en niveles bajos y que, pese a una mejora del 0,9% en octubre, sus valores se asocian, según sus estimaciones, con una probabilidad de reelección de Javier Milei del 39,1%.

En la misma línea, el economista Gustavo Ber dijo que “el escenario electoral sigue sin definiciones de las principales fuerzas”. Entre los temas que sigue el mercado mencionó el papel de Patricia Bullrich dentro del Gobierno, el de los gobernadores en la estrategia electoral y las chances de que el peronismo vaya unido. Según Ber, esas decisiones podrían llegar recién hacia marzo, por lo que por ahora “solo queda monitorear señales que pudieran anticiparlas”. En ese sentido, consideró que el debate de la reforma electoral en el Congreso va a ser “un importante test”, porque “la política podría mostrar sus cartas”.

Desde PPI sumaron otro factor de preocupación: la posibilidad de un real más débil. “Vuelve a poner bajo la lupa la competitividad cambiaria argentina y el margen para acumular reservas”, advirtieron. A eso agregaron las dudas sobre el programa financiero de 2027, la evolución de la actividad y las elecciones presidenciales, que “comienzan a ganar protagonismo en la lectura del mercado”.

Ber coincidió en que, con una respuesta moderada a la fuerte caída del real después de la segunda vuelta, el dólar mayorista sigue “haciendo la suya”, cerca de los $1540. Después de un octubre con compras netas para el Banco Central, el economista señaló que la clave va a ser si esa dinámica sigue en noviembre, tanto por la dolarización constante de los ahorristas como porque empieza un período de mayor demanda de dinero. Por eso, agregó, “será crucial ver la respuesta de la política monetaria y de las tasas de interés en pesos”.