Estudiantes de Seguridad e Higiene y Control Ambiental Industrial participaron junto a técnicos de la DiPGAM de una jornada de control de la calidad del agua en el yacimiento minero ubicado en el departamento Belén.
Estudiantes de las carreras de Seguridad e Higiene y Control Ambiental Industrial, que actualmente realizan sus prácticas profesionales en el Centro de Control Minero Ambiental de Fiambalá, participaron de una jornada de monitoreo ambiental en el proyecto minero Farallón Negro, en el departamento Belén.
La actividad se desarrolló junto a técnicos del Departamento Geoquímica Ambiental (DiPGAM) y permitió a los pasantes involucrarse directamente en tareas de seguimiento y control de la calidad del recurso hídrico, trasladando al territorio los conocimientos adquiridos durante su formación académica.
Control de la calidad del agua
Durante la jornada se recorrieron distintos puntos establecidos para el monitoreo, entre ellos QLV, FN2, FN3 y FN4, donde los estudiantes observaron y participaron en la medición de parámetros vinculados con la calidad del agua y las condiciones ambientales.
Entre los controles realizados se incluyeron:
El trabajo permitió a los futuros profesionales conocer de manera directa los procedimientos utilizados en una instancia de monitoreo ambiental y comprender la importancia de contar con registros técnicos que permitan evaluar las condiciones del recurso hídrico en zonas donde se desarrollan actividades mineras.
Identificación de peligros y evaluación de riesgos
La formación de los pasantes no se limitó al análisis de parámetros ambientales. Como parte de las actividades coordinadas por el responsable técnico, también realizaron tareas de identificación de peligros y evaluación de riesgos durante los desplazamientos hacia los diferentes puntos de monitoreo.
Esta instancia permitió fortalecer conocimientos relacionados con la prevención y seguridad en territorio, reconocer situaciones potencialmente riesgosas y analizar las medidas necesarias para desarrollar las tareas de manera segura.
La jornada incluyó además un recorrido por las instalaciones del proyecto y espacios de capacitación vinculados con ambiente, higiene y seguridad, brindando a los estudiantes una perspectiva más amplia sobre las exigencias y responsabilidades profesionales que demanda la actividad minera.
Formación profesional en territorio
La experiencia constituye una instancia concreta de formación para jóvenes que se preparan para desempeñarse en áreas vinculadas con la seguridad laboral y el control ambiental.
El contacto directo con profesionales y técnicos, la participación en tareas de monitoreo y el reconocimiento de riesgos en escenarios reales permiten complementar la formación académica con experiencias prácticas que serán fundamentales para su futuro desempeño profesional.
En un sector donde el control ambiental y la prevención de riesgos ocupan un lugar central, este tipo de prácticas aporta herramientas para formar profesionales capaces de intervenir con criterio técnico, responsabilidad y compromiso con la protección del ambiente y la seguridad de las personas.