Nación giró otros $7.000 millones a Catamarca en plena sintonía política de Jalil con la Casa Rosada

La Nación acreditó 7.000 millones de pesos en ATN el mismo día en que Jalil anunció la unificación electoral y descartó la reelección, lo que suma 18.500 millones en el año.

La acreditación de una nueva partida de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por parte de la Casa Rosada reavivó las sospechas en torno al destino de los fondos discrecionales en Catamarca. El Ministerio de Economía de la Nación giró 7.000 millones de pesos a las arcas provinciales el pasado 11 de septiembre, ubicando al distrito como uno de los principales beneficiarios del reparto federal del mes junto a Salta, en una maniobra financiera que concentró más de la mitad de los giros emitidos en todo el país.

El desembolso coincidió de manera directa con una jornada de alto impacto institucional en el plano local. Ese mismo día, el gobernador Raúl Jalil anunció formalmente que las elecciones provinciales se unificarán con los comicios nacionales y confirmó que declinará cualquier intento de buscar un tercer mandato consecutivo, un alineamiento estratégico que despejó tensiones con el oficialismo nacional en momentos en que el Congreso debate proyectos de alto interés para la Casa Rosada.

Con esta flamante inyección presupuestaria, la provincia acumula 18.500 millones de pesos recibidos por la vía de transferencias no automáticas durante 2026, según datos oficiales de Presupuesto Abierto analizados por la consultora Politikon Chaco. Este volumen sitúa a la administración catamarqueña en el segundo escalón del ranking nacional de giros extraordinarios, ubicándose únicamente por detrás de Misiones y superando con amplitud a distritos con mayor densidad poblacional.

El trato preferencial dispensado hacia el Ejecutivo local genera profundas asimetrías en la región del Noroeste Argentino. Mientras distritos opositores como La Rioja permanecen completamente marginados del esquema de transferencias y no registran ni un solo peso de auxilio financiero en todo el año, la gestión local consolida un flujo continuo de recursos que contrasta con el severo ajuste aplicado al resto de las provincias.

Remesas extraordinarias, sintonía parlamentaria y falta de rendición

Esta sintonía financiera interpela de lleno las prioridades y compromisos de la gestión conducida por Raúl Jalil. Diversos sectores de la oposición y corrientes sindicales cuestionan que estos multimillonarios giros extraordinarios no se traduzcan en mejoras salariales para los empleados públicos ni en obras de infraestructura básica para los barrios del interior, sugiriendo que las partidas funcionan como compensación por el respaldo parlamentario a las reformas impulsadas por el Gobierno nacional.

A la controversia por el momento político de la acreditación se suma la falta de transparencia en la ejecución concreta de estos recursos. Los ATN constituyen partidas de asignación discrecional creadas para atender situaciones de emergencia imprevista, pero el Gobierno de Catamarca no detalló qué programas específicos se financiarán con los 7.000 millones de pesos ingresados, eludiendo mecanismos de control legislativo sobre el gasto corriente.

El ingreso sistemático de partidas no automáticas confirma el rol protagónico que ostentan los fondos discrecionales en Catamarca. Con una masa de recursos acumulada que supera los 18.500 millones de pesos en lo que va del año, la sociedad exige explicaciones claras sobre el destino de los desembolsos, en medio de suspicacias por el uso político de fondos públicos en plena etapa preelectoral.