El mandatario catamarqueño participa de conversaciones con otros seis gobernadores para construir un espacio que se diferencie tanto de La Libertad Avanza como del kirchnerismo, con eje en un programa federal y sin una candidatura presidencial definida de antemano.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, integra junto a Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro) un grupo de mandatarios que mantiene conversaciones para construir una alternativa política de cara a 2027.
Los contactos se mantienen desde hace algunas semanas y reúnen a gobernadores con diferentes vínculos con la Casa Rosada y con el peronismo. La intención que aparece en las conversaciones es ocupar un espacio entre los dos polos de la discusión política nacional y avanzar en la construcción de una propuesta con identidad federal.
Uno de los planteos que circula entre los mandatarios es: "Ni este presente intolerante, ni la vuelta al pasado con los K". La idea apunta a captar a un sector del electorado que no se identifica con ninguno de los extremos de la polarización.
Un armado sin candidato presidencial definido
Uno de los criterios que los gobernadores buscan establecer para la construcción del espacio es que no haya una candidatura presidencial definida de antemano.
La propuesta consiste en priorizar la elaboración de un programa político y que sea el dirigente mejor posicionado quien eventualmente represente al espacio en una elección presidencial.
En ese sentido, los mandatarios buscan evitar una experiencia similar a la de Provincias Unidas, donde, según la evaluación que realizan algunos de ellos, las candidaturas se ubicaron por delante de la construcción política. La alternativa tuvo un desempeño electoral inferior al esperado en las elecciones legislativas y no alcanzó la representación nacional que sus impulsores buscaban.
Entre los dirigentes que participaron de aquel armado estuvieron Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro, Gustavo Valdés, Ignacio Torres y Carlos Sadir, quien actualmente forma parte del nuevo círculo de conversaciones.
Qué postura tienen frente al Gobierno
Una de las principales discusiones dentro del grupo está relacionada con el vínculo que mantendrán con el Gobierno nacional hasta las elecciones de 2027. Algunos de los gobernadores incluso analizan la posibilidad de alcanzar acuerdos electorales en sus respectivas provincias.
La mayoría de las elecciones provinciales serán desdobladas de los comicios nacionales, por lo que los mandatarios tendrán que resolver sus estrategias locales en un escenario separado de la discusión presidencial.
Uno de los objetivos que plantean es construir una propuesta que pueda ofrecer continuidad en algunas políticas del Gobierno libertario y modificaciones en otras.
"Queremos plantear una Argentina más tolerante que la actual, con un programa de gobierno que dé confianza al inversor y que proponga políticas públicas que se puedan sostener en el tiempo", señaló uno de los integrantes del espacio.
En esa línea, uno de los ejemplos mencionados durante las conversaciones es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La posición expresada es que determinadas políticas deben tener continuidad más allá de los cambios de gobierno.
Críticas a la gestión económica
Los gobernadores que participan del armado también expresan cuestionamientos a distintos aspectos de la gestión de Javier Milei, pese a mantener canales de diálogo con la Casa Rosada.
Entre sus críticas aparecen el nivel de confrontación política del Presidente y lo que consideran incumplimientos de algunas promesas de gestión. También señalan dificultades en la microeconomía, particularmente por la caída del consumo, la actividad económica y el crecimiento de la informalidad laboral.
Según la mirada expresada por algunos de los mandatarios, ese escenario repercute en las economías provinciales y limita las posibilidades de atraer inversiones.
Durante su gira por Estados Unidos, Milei afirmó: "Si nuestro gobierno es reelecto, 2028 será el mejor año económico de la historia de la Argentina".
Los contactos se mantienen desde hace algunas semanas y reúnen a gobernadores con diferentes vínculos con la Casa Rosada y con el peronismo. La intención que aparece en las conversaciones es ocupar un espacio entre los dos polos de la discusión política nacional y avanzar en la construcción de una propuesta con identidad federal.
Uno de los planteos que circula entre los mandatarios es: "Ni este presente intolerante, ni la vuelta al pasado con los K". La idea apunta a captar a un sector del electorado que no se identifica con ninguno de los extremos de la polarización.
Un armado sin candidato presidencial definido
Uno de los criterios que los gobernadores buscan establecer para la construcción del espacio es que no haya una candidatura presidencial definida de antemano.
La propuesta consiste en priorizar la elaboración de un programa político y que sea el dirigente mejor posicionado quien eventualmente represente al espacio en una elección presidencial.
En ese sentido, los mandatarios buscan evitar una experiencia similar a la de Provincias Unidas, donde, según la evaluación que realizan algunos de ellos, las candidaturas se ubicaron por delante de la construcción política. La alternativa tuvo un desempeño electoral inferior al esperado en las elecciones legislativas y no alcanzó la representación nacional que sus impulsores buscaban.
Entre los dirigentes que participaron de aquel armado estuvieron Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro, Gustavo Valdés, Ignacio Torres y Carlos Sadir, quien actualmente forma parte del nuevo círculo de conversaciones.
Qué postura tienen frente al Gobierno
Una de las principales discusiones dentro del grupo está relacionada con el vínculo que mantendrán con el Gobierno nacional hasta las elecciones de 2027. Algunos de los gobernadores incluso analizan la posibilidad de alcanzar acuerdos electorales en sus respectivas provincias.
La mayoría de las elecciones provinciales serán desdobladas de los comicios nacionales, por lo que los mandatarios tendrán que resolver sus estrategias locales en un escenario separado de la discusión presidencial.
Uno de los objetivos que plantean es construir una propuesta que pueda ofrecer continuidad en algunas políticas del Gobierno libertario y modificaciones en otras.
"Queremos plantear una Argentina más tolerante que la actual, con un programa de gobierno que dé confianza al inversor y que proponga políticas públicas que se puedan sostener en el tiempo", señaló uno de los integrantes del espacio.
En esa línea, uno de los ejemplos mencionados durante las conversaciones es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La posición expresada es que determinadas políticas deben tener continuidad más allá de los cambios de gobierno.
Críticas a la gestión económica
Los gobernadores que participan del armado también expresan cuestionamientos a distintos aspectos de la gestión de Javier Milei, pese a mantener canales de diálogo con la Casa Rosada.
Entre sus críticas aparecen el nivel de confrontación política del Presidente y lo que consideran incumplimientos de algunas promesas de gestión. También señalan dificultades en la microeconomía, particularmente por la caída del consumo, la actividad económica y el crecimiento de la informalidad laboral.
Según la mirada expresada por algunos de los mandatarios, ese escenario repercute en las economías provinciales y limita las posibilidades de atraer inversiones.
Durante su gira por Estados Unidos, Milei afirmó: "Si nuestro gobierno es reelecto, 2028 será el mejor año económico de la historia de la Argentina".
Uno de los gobernadores que participa de las conversaciones respondió con preocupación por el escenario de corto plazo: "El Presidente habla del 2028, pero si esto no se acomoda en diciembre, va a ser complicado lo que venga para adelante".
La identidad peronista y el límite al kirchnerismo
Dentro del grupo también hay gobernadores con una relación directa con el Partido Justicialista. La propuesta en construcción mantiene una impronta peronista, aunque establece al kirchnerismo como un límite.
"Hay que volver a las banderas clásicas del justicialismo. Más movilidad y justicia social, menos planes sociales y subsidios", planteó uno de los dirigentes que participa del armado.
La hipótesis que manejan es que existe un sector del electorado que no está dispuesto a acompañar al peronismo ni a continuar con La Libertad Avanza. En ese escenario, consideran que una propuesta intermedia podría disputar ese voto.
Algunos de los gobernadores plantean, incluso, que una eventual candidatura de Axel Kicillof podría generar un escenario en el que parte del electorado optara por la continuidad de Milei para evitar el regreso del kirchnerismo.
La posibilidad de una interna con el peronismo
Pese a las diferencias con el sector kirchnerista del PJ, dentro de las conversaciones también aparece la posibilidad de competir en una interna con el peronismo agrupado en Fuerza Patria.
Esa alternativa enfrenta una dificultad vinculada al futuro de las PASO, debido a que varios de los gobernadores estarían dispuestos a acompañar su eliminación o suspensión en el Congreso, una medida impulsada por el Gobierno nacional.
En paralelo, Máximo Kirchner, Jorge "Coqui" Capitanich, Ricardo Quintela y Sergio Uñac comenzaron a analizar cómo organizar una interna dentro del espacio justicialista para ordenar sus distintas vertientes y definir una candidatura.
Si las PASO fueran eliminadas, una interna abierta podría convertirse en una de las alternativas para resolver una eventual competencia entre los distintos sectores del peronismo.
Diálogo con la Casa Rosada y el peronismo
Una de las características del grupo es que sus integrantes mantienen canales de diálogo tanto con la Casa Rosada como con referentes del peronismo nacional.
Entre los dirigentes con los que mantienen contacto aparecen Axel Kicillof, Sergio Massa y el exgobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora.
Los gobernadores también tienen como prioridad sus propios distritos. Algunos evalúan renovar sus mandatos y otros trabajan sobre posibles sucesiones, mientras buscan preservar el control político de sus provincias.
En paralelo, las conversaciones para construir una alternativa nacional continúan abiertas. El objetivo es avanzar en una propuesta federal que pueda ocupar un espacio propio en el escenario político de 2027.
La viabilidad y el crecimiento del armado dependerán de cómo evolucionen esas conversaciones y de la capacidad del grupo para incorporar a los distintos gobernadores que participan de manera directa o indirecta en el proceso.