La Resolución 300/26 de la Secretaría de Energía de la Nación establece límites diferenciados según las zonas bioclimáticas.
Nueve departamentos fueron clasificados como muy cálidos y cuatro como cálidos. Aunque el esquema comenzará a regir en noviembre, el impacto en las facturas se verá entre enero y febrero de 2027.
Unos 83.000 usuarios de energía eléctrica de la provincia podrían acceder a nuevos topes de consumo subsidiado, de acuerdo con la clasificación bioclimática establecida por la Resolución 300/26 de la Secretaría de Energía de la Nación.
La medida introduce límites diferenciados para las zonas consideradas cálidas y muy cálidas, con el objetivo de contemplar las condiciones climáticas de cada región dentro del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
El ingeniero Darío Soto Moya, encargado de Regulación Tarifaria de EC SAPEM, explicó durante una entrevista radial que la disposición representa un incremento significativo en los límites de consumo alcanzados por el subsidio para los usuarios comprendidos en el esquema.
Según precisó, alrededor de 96.000 usuarios de Catamarca ya integran el padrón del régimen, mientras que unos 83.000 corresponderían a las zonas climáticas contempladas en la nueva disposición.
Qué departamentos tendrán los nuevos topes
La clasificación comprende 13 departamentos de Catamarca, divididos en dos categorías climáticas.
Zonas muy cálidas:
Capital.
Capayán.
Fray Mamerto Esquiú.
Paclín.
Santa Rosa.
Ancasti.
El Alto.
La Paz.
Valle Viejo.
Zonas cálidas:
Ambato.
Pomán.
Andalgalá.
Santa María.
De acuerdo con los datos aportados por Soto Moya, aproximadamente 66.000 usuarios pertenecen a las zonas muy cálidas y otros 17.000 a las cálidas. El acceso a los nuevos límites dependerá de que cada usuario esté incluido en el régimen de subsidios.
Cuántos kilovatios estarán subsidiados
Los topes de consumo variarán según la categoría climática y la época del año.
En las zonas muy cálidas, el límite será de 500 kWh mensuales entre noviembre y abril, mientras que de mayo a octubre se reducirá a 300 kWh mensuales.
En las zonas cálidas, el tope podrá alcanzar los 370 kWh mensuales entre diciembre y febrero, con variaciones durante los restantes meses del año, según el esquema informado.
Desde EC SAPEM aclararon que el subsidio no significa que la energía consumida dentro de esos límites sea gratuita. El beneficio consiste en aplicar un precio subsidiado a una determinada cantidad de electricidad, mientras que el consumo que exceda el bloque establecido quedará sujeto a la tarifa plena correspondiente.
Por este motivo, la distribuidora recomienda controlar el consumo, especialmente durante los meses de altas temperaturas, cuando aumenta la utilización de aires acondicionados, ventiladores y otros equipos de refrigeración.
Cuándo se verá el beneficio en las facturas
Aunque los nuevos topes comenzarán a aplicarse en noviembre de 2026, el impacto en las facturas se reflejará entre enero y febrero de 2027, según explicó el responsable de Regulación Tarifaria de EC SAPEM.
La fecha dependerá del período de lectura y de la remesa correspondiente a cada usuario. Por eso, es importante revisar en las boletas las fechas de inicio y finalización del período de consumo facturado.
La fecha de emisión de una factura no siempre coincide con el momento en que se utilizó la energía. Una boleta recibida en agosto o septiembre, por ejemplo, puede corresponder a consumos registrados durante semanas anteriores.
Qué deben tener en cuenta los usuarios
Para identificar cuándo se aplicará el nuevo esquema, los usuarios deberán verificar el período de lectura consignado en su factura y comprobar que se encuentren incluidos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.
La modificación representa un cambio relevante para miles de hogares catamarqueños, particularmente en las zonas de temperaturas más elevadas, donde la demanda eléctrica suele incrementarse durante el verano.
No obstante, el beneficio dependerá de la situación de cada usuario dentro del régimen y del volumen de energía consumido. Por eso, contar con un tope subsidiado más alto no elimina la necesidad de controlar el consumo ni garantiza, por sí solo, una reducción idéntica en todas las facturas.