Locales históricos bajan sus persianas en el centro y advierten por un posible efecto dominó en la actividad comercial.

La actividad comercial en Tinogasta atraviesa un escenario de creciente preocupación ante el cierre de locales en el centro de la ciudad, donde en los últimos días entre cuatro y cinco comercios confirmaron el cese de sus actividades.

Lejos de tratarse de emprendimientos recientes, se trata de negocios con trayectoria, muchos de ellos considerados parte de la identidad local, lo que profundiza el impacto económico y social de la situación.

La tradicional calle 25 de Mayo, eje histórico del comercio tinogasteño, comienza a evidenciar señales de retracción con vidrieras vacías, carteles de venta o alquiler y una creciente incertidumbre entre comerciantes y vecinos.

Rubros como farmacias, calzado y otros sectores tradicionales enfrentan dificultades para sostener su actividad en un contexto económico adverso, lo que genera preocupación por la continuidad de más negocios en el corto plazo.

Desde distintos sectores advierten que cada cierre no solo implica la pérdida de un comercio, sino también la afectación directa a familias, trabajadores y proveedores, con consecuencias que trascienden lo económico y alcanzan el entramado social de la comunidad.

En ese marco, crece el temor a un efecto dominó que profundice la caída de la actividad comercial, mientras algunos locales históricos ya fueron puestos en venta a la espera de una eventual reactivación.

Especialistas y actores locales coinciden en que el comercio representa uno de los motores centrales del desarrollo urbano, por lo que su debilitamiento impacta de manera directa en la dinámica social y económica de la ciudad.

Ante este panorama, se plantea la necesidad de generar medidas de acompañamiento y estrategias que permitan sostener al sector, en un contexto donde Tinogasta no escapa a la crisis económica que atraviesa el país.

 

Fuente: Agenda Propia