Fiambalá - En comunicación telefónica con el periodista Arturo Rodríguez dueño del medio de comunicación FM Tarabuco 94.5 Mhz, para el programa CON ADN PROPIO, nos dio un pantallazo de lo que hoy se vive en el Municipio de Fiambalá.
Sin un puesto de control operativo en el acceso a las Lagunas Altoandinas y sin un Juzgado de Faltas propio, Fiambalá acumula una serie de episodios que expusieron un vacío normativo: desde el reciente ingreso de un piloto de F1, a una de las lagunas protegidas sin sanción alguna, hasta la multa millonaria a la minera Zijin Liex S.A. que nunca fue efectivamente cobrada por el municipio.
El control que dejó de funcionar
El puesto conocido como "Kilómetro Cero", ubicado a la altura de La Coipa, había sido instalado por el municipio para regular el ingreso y egreso de visitantes hacia las Lagunas Altoandinas, el Balcón del Pissis y otros atractivos de la zona cordillerana. Sin embargo, sostener el operativo diario con traslado de personal y controles permanentes, resultó inviable en términos económicos para la comuna, lo que llevó a su discontinuación, expresó Rodriguez.
El municipio había avanzado luego en obras de ampliación y en la construcción de sanitarios en el lugar, pero un episodio de vandalismo terminó de sellar su cierre, sustrajeron todos los elementos instalados, incluidos unos cien ladrillos, en un operativo que pese a la logística que implica actuar en plena cordillera, dejó al puesto fuera de servicio.
La ausencia de control ya había generado consecuencias concretas semanas atrás, cuando un grupo de personas debió ser rescatado tras quedar varado en la zona en medio de la nieve. La emergencia demandó la movilización de ambulancias, policía y bomberos, y las personas permanecieron entre 24 y 48 horas expuestas antes de ser asistidas.
Piloto F1, sin consecuencias
En ese contexto se conoció que el piloto de F1, realizó maniobras dentro de una de las Lagunas Altoandinas, un hecho que encendió las alarmas locales. Sin embargo, fuentes municipales señalaron que la conducta no tendrá ningún tipo de sanción, debido a que Fiambalá carece de un Juzgado de Faltas propio ante el cual se pueda tramitar y efectivizar una multa.
El antecedente de la minera Zijin Liex
La situación se compara con lo ocurrido con la empresa Zijin Liex S.A., que en la Nochebuena pasada montó un espectáculo de fuegos artificiales sonoros, cohetes y petardos, que iluminó buena parte de Fiambalá. En ese caso, el municipio sí llegó a aplicar una multa, calculada en unidades y que rondó los 30 millones de pesos.
El entusiasmo inicial por lo que representaba ese ingreso para las arcas municipales se diluyó con el correr de los meses, pese a que la propia empresa emitió un comunicado anunciando que había abonado la sanción, el pago nunca se concretó. Sin un Juzgado de Faltas habilitado para exigir su cobro, el municipio no cuenta hoy con herramientas legales para hacer efectiva la multa.
Un proyecto que duerme en el Concejo Deliberante
Ante este panorama, el Ejecutivo municipal elevó al Concejo Deliberante una iniciativa para la creación de un Juzgado de Faltas propio. El expediente pasó a estudio de comisión, pero hasta el momento no obtuvo despacho ni fue tratado. El cuerpo legislativo se encuentra en receso invernal y retomaría su actividad a fines de julio.
Un intento previo de resolver el problema por otra vía tampoco prosperó, hace dos años, al inicio de la actual gestión, se exploró un convenio para que el Juzgado de Faltas de Tinogasta tuviera injerencia en Fiambalá. Pese a varias reuniones, la propuesta no avanzó.
El horizonte de la autonomía municipal
Fiambalá es en la actualidad, un municipio de segunda categoría regido por la ordenanza 4640 (Ley de Municipalidades). El intendente Raúl Úsqueda había anunciado en marzo de este año, durante la apertura del período ordinario de sesiones, el inicio de la elaboración de una Carta Orgánica que permitiría a la localidad, que ya reúne población suficiente, convertirse en Municipio Autónomo.
Ese camino, no obstante, enfrenta un obstáculo adicional, hace tres años la Legislatura catamarqueña aprobó, a partir de un proyecto del entonces senador José "Noni" Alaniz, la creación de un municipio propio en Palo Blanco, que se desprendería de la jurisdicción de Fiambalá junto con las localidades del norte conocidas como "los pueblos de la herradura". De concretarse esa separación, Fiambalá perdería población y podría quedar por debajo del umbral necesario para sancionar su propia Carta Orgánica.
Mientras estas definiciones institucionales continúan pendientes, en el municipio remarcan que la ausencia de un Juzgado de Faltas deja sin sanción efectiva a quienes infringen normativas ambientales o de tránsito en una zona de alto valor turístico y ecológico, en momentos en que Fiambalá crece de manera sostenida. Concluyó Rodriguez.