Alfonsina Barros Reynoso, la joven tinogasteña que se consagró campeona sudamericana de patín artístico

La deportista, oriunda de Tinogasta, obtuvo la medalla dorada en el Sudamericano disputado en San Pablo, Brasil. Contó cómo vivió la competencia, el rol de su familia y sus próximos objetivos deportivos en diálogo con Agenda Propia.

Tinogasta.- Una joven patinadora artística, se coronó campeona sudamericana tras competir en San Pablo, Brasil, en una definición que combinó nervios, emoción y el orgullo de representar a su provincia y al país. Alfonsina Barros Reynoso dialogó con el programa radial Agenda Propia, repasó los detalles de una consagración que corona años de esfuerzo y sacrificio.

Consultada sobre lo primero que pensó al conocer el resultado, la deportista aseguró que sintió que el título era la síntesis de "todo el esfuerzo" y "todos los sacrificios" realizados, junto al acompañamiento constante de su familia.

El podio y la representación nacional

Barros Reynoso describió el momento de subir al podio con la bandera argentina como un "orgullo gigante", en el que se mezclaron los nervios propios de la competencia con una profunda emoción por representar tanto a su pueblo natal como a la Argentina en su conjunto.

La joven también remarcó una particularidad del seleccionado argentino frente a otras delegaciones sudamericanas: mientras equipos de países como Chile, Brasil, Bolivia, Colombia o Ecuador suelen competir de manera individual y dispersa, el plantel nacional se destaca por mantenerse unido a lo largo de todo el certamen.

El desafío emocional del deporte de alto rendimiento

Sobre el manejo de la presión, la patinadora explicó su estrategia para sobrellevar los nervios, evitar observar las presentaciones de sus rivales durante la prueba de pista oficial, ya que eso podía afectar su concentración. En ese sentido, sostuvo que el aspecto más difícil de esta disciplina no es técnico sino emocional.

La atleta no ocultó que atravesó momentos de desmotivación en su carrera. Reconoció que el año pasado había dejado de competir, aunque continuó entrenando, hasta que este año decidió retomar con el objetivo de clasificar a instancias sudamericanas o panamericanas, meta que finalmente alcanzó.

La familia, motor del sacrificio

Al referirse al respaldo familiar, Barros Reynoso fue categórica: aseguró que su familia lo es todo y que cada vez que compite piensa en el esfuerzo de sus padres para poder acompañarla. Contó además que, para costear sus gastos personales, decidió emprender con la venta de medias deportivas.

Los próximos desafíos

Con la medalla sudamericana ya en sus manos, la deportista puso la mira en la Copa Orlando, en Estados Unidos, prevista para enero, como paso previo hacia su gran objetivo; llegar a un Mundial. En paralelo, deberá afrontar otro desafío pendiente: rendir los exámenes académicos atrasados por los viajes y las competencias.

Finalmente, la flamante campeona dedicó el título en primer lugar a sus padres y, en segundo término, a Tinogasta, la ciudad que la vio crecer y que hoy la recibió como una de sus principales referentes deportivas.

 

Redación: (RGB) para diario Wella Digital