El sector turístico denuncia un trato desigual respecto de la actividad minera, que ya retomó su operatoria en la zona cordillerana, mientras las excursiones permanecen suspendidas desde hace casi un mes.
Fiambalá.- Prestadores turísticos, guías, choferes y agencias de viajes de Fiambalá reclamaron este fin de semana explicaciones oficiales sobre los criterios utilizados para habilitar el tránsito por el camino a Tres Quebradas, luego de que la traza fuera reabierta de manera provisoria para la actividad minera mientras continúa cerrada para el turismo.
Según pudo reconstruirse, el camino permaneció clausurado durante tres días por trabajos de mantenimiento y evaluación de condiciones de tránsito. Al cabo de ese período, la empresa minera que opera en la zona logró reingresar, reorganizar su personal y retomar la logística de abastecimiento. El acceso para la actividad turística, en cambio, continúa restringido desde el 27 de julio, es decir, desde hace casi un mes.
Un sector paralizado
La situación golpea de lleno a guías, choferes, agencias y propietarios de vehículos que dependen de las excursiones a la zona cordillerana como fuente de ingresos. De acuerdo con los testimonios recogidos entre los prestadores, la paralización afecta a decenas de familias que viven directa o indirectamente del turismo en Fiambalá.
"No estamos pidiendo que se ponga en riesgo la vida de nadie. La seguridad tiene que ser la prioridad", señalaron desde el sector, aunque remarcaron que, si existen las condiciones y los recursos para recuperar el acceso de una actividad, debería existir también un plan concreto para restablecer el tránsito turístico en cuanto las condiciones de seguridad lo permitan.
El reclamo: información y un cronograma
Los prestadores turísticos reclamaron que las autoridades, tanto la Policía como el gobierno provincial, informen públicamente qué evaluaciones se están realizando sobre el estado del camino, qué trabajos restan completarse y cuál es el horizonte previsto para la reapertura del tránsito turístico.
El planteo central del sector no apunta a cuestionar la reactivación de la actividad minera, sino a exigir un criterio parejo: que el Estado despliegue para el turismo el mismo nivel de organización y prioridad que permitió el regreso de la operatoria minera a la zona.
"El turismo no puede ser siempre el último de la fila", plantearon los prestadores, quienes remarcaron que Fiambalá no solo es un punto de extracción de recursos de la cordillera, sino también un destino que vive de sus paisajes, sus servicios y su gente.
Un pedido que crece
El reclamo se apoya en un argumento que circula con fuerza entre los vecinos de la localidad: si la actividad minera pudo reorganizarse en pocos días para volver a ingresar a la zona, el Estado provincial debería poder garantizar una respuesta similar para el sector turístico, que además genera empleo directo entre guías, choferes y agencias locales.
Hasta el momento, no hubo un pronunciamiento oficial de la Provincia ni de la Policía sobre un cronograma concreto de reapertura para el tránsito turístico en Tres Quebradas. Los prestadores advirtieron que, mientras no haya una respuesta pública, el interrogante seguirá creciendo entre los vecinos de Fiambalá: para quién está habilitado hoy, en los hechos, el camino a la cordillera.
Redacción realizada por (RGB) para diario Wella Digital