Amira Yarbouth, quien estuvo al frente de la institución durante casi 12 años, denunció una “intencionalidad perversa” del Ministerio de Educación y cuestionó la falta de personal idóneo en los talleres, las restricciones a la autonomía de los directivos y las limitaciones para gestionar actividades escolares.
Tinogasta - La arquitecta Amira Yarbouth, exdirectora de la Escuela de Educación Técnica (EPET), cuestionó el estado actual de la educación técnica en Catamarca y denunció lo que definió como una “intencionalidad perversa” por parte del Ministerio de Educación hacia el sistema educativo provincial.
Yarbouth, quien condujo la institución durante casi 12 años y se jubiló el 1 de agosto último después de 25 años de trayectoria docente, formuló sus declaraciones durante una entrevista exclusiva con el programa “CON ADN PROPIO”, conducido por la licenciada Viviana Cortéz y emitido por FM ALFA 97.5 MHz.
Durante la entrevista, la exdirectiva amplió los conceptos incluidos en un manifiesto de despedida difundido al finalizar su gestión, en el que planteó cuestionamientos vinculados con la formación técnica, la organización de los talleres y las condiciones para el ejercicio de la función directiva.
“Títulos vacíos de contenido”
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido a la cobertura de los espacios curriculares específicos de los talleres, que Yarbouth consideró centrales para la formación de los estudiantes.
“Cada vez más lo que veo son títulos vacíos de contenido, porque si no hay personas adecuadas dictando los contenidos específicos, estos títulos pierden sentido”, sostuvo.
La exdirectora señaló que existen docentes que cumplen con los requisitos formales para integrar los listados de orden de mérito, pero cuestionó que, según su experiencia, no se contemple suficientemente la idoneidad técnica necesaria para desempeñarse en los talleres.
“En los talleres hace falta, primero, la capacidad, la destreza”, remarcó.
En ese sentido, recordó que históricamente los instructores de las escuelas técnicas eran seleccionados a partir del dominio de determinados oficios, como soldadura, carpintería o mecánica, y posteriormente incorporaban la formación pedagógica.
Yarbouth planteó además la necesidad de recuperar la participación de los equipos directivos en la asignación de los espacios curriculares específicos y advirtió sobre la falta de actualización de algunos contenidos, que según afirmó, permanecen sin modificaciones sustanciales desde hace décadas.
Cuestionamientos a la autonomía de gestión
Otro de los ejes de la entrevista estuvo relacionado con la autonomía de los equipos directivos.
Según relató Yarbouth, durante el último período de su gestión se emitieron circulares que, a su entender, limitaron la capacidad de los directores para tomar decisiones y gestionar actividades sin autorización previa del Ministerio de Educación.
“Hoy por hoy no está permitido gestionar sin tener la venia de la ministra”, afirmó.
Entre las disposiciones que mencionó, señaló la obligación de mantener cerradas con llave las puertas de los establecimientos y llevar registros de ingreso y egreso de las personas que acceden a las escuelas.
También cuestionó las restricciones que, según sostuvo, alcanzan a periodistas y funcionarios que pretenden ingresar a los establecimientos para participar o cubrir actividades institucionales.
En ese contexto, relató un episodio ocurrido durante sus últimos días como directora, cuando un ministro provincial visitó la escuela para acompañar a estudiantes que participan del Desafío ECO. De acuerdo con su relato, la visita generó un reclamo de las autoridades educativas debido a que no se había solicitado previamente la autorización correspondiente.
Libertad de expresión de los directivos
La exdirectora también cuestionó lo que consideró restricciones a la libertad de expresión de quienes ejercen cargos directivos.
Durante la entrevista hizo referencia al Decreto 3355, correspondiente al Reglamento de Escuelas de 1974, y sostuvo que esa normativa no establece una prohibición general para que los docentes expresen opiniones disidentes por las vías jerárquicas correspondientes, aunque sí contempla límites respecto de expresiones consideradas denigrantes hacia las autoridades.
“Los directivos hoy tienen vedada la posibilidad de usar un micrófono para expresarse”, afirmó.
El histórico internado y los desafíos de la institución
Consultada sobre el cierre del histórico internado de la EPET, que durante décadas alojó gratuitamente a estudiantes provenientes de localidades del norte departamental, entre ellas Fiambalá y Palo Blanco, Yarbouth explicó que la reducción de la matrícula y las dificultades para garantizar la cobertura de los turnos de preceptores incidieron en su desaparición.
La exdirectiva también mencionó la apertura de nuevos establecimientos educativos en la zona y los cambios producidos después de la pandemia como factores que modificaron la demanda de alojamiento.
La EPET cumple este año 90 años de trayectoria y actualmente desarrolla sus actividades en tres edificios, con doble turno y espacios de talleres que, según Yarbouth, presentan características de funcionamiento particulares respecto del resto de la institución.
“No entiendo la función de un director que no gestiona”
En el tramo final de la entrevista, Yarbouth cuestionó lo que consideró una contradicción entre el discurso oficial sobre la necesidad de fortalecer la educación técnica y las decisiones que, según su interpretación, se adoptan en las escuelas.
“Hay una contradicción en el mensaje: por un lado, el gobernador sale a decir que hay que reforzar la educación técnica porque hay que formar a los empleados para las próximas empresas que se van a radicar en la provincia; pero, por el otro, no nombran a las personas adecuadas en las escuelas y están coartando el derecho a gestionar”, sostuvo.
Y concluyó: “No entiendo la función de un director que no gestiona”.
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Redacción realizada por (RGB) para el diario Wella Digital