Frida, la cantante de Abba que nació de un experimento nazi y ahora es una aristócrata multimillonaria
- Categoría: Espectáculos
- Publicado el Lunes, 25 Mayo 2026 15:16
El programa secreto impulsado por Heinrich Himmler para crear la “raza superior aria” dejó miles de víctimas marcadas por el abandono, la tortura y la discriminación. Entre esos niños nació Anni-Frid Lyngstad, la legendaria cantante de ABBA, cuya historia permitió sacar a la luz uno de los capítulos más estremecedores del nazismo.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el régimen nazi puso en marcha el Proyecto Lebensborn, una estructura diseñada para aumentar la natalidad aria mediante la reproducción forzada y controlada entre miembros de las SS y mujeres consideradas racialmente “puras”. El plan, creado el 12 de diciembre de 1935 y dirigido por Heinrich Himmler, buscaba poblar Europa con la denominada “raza superior”.
La organización llegó a operar decenas de hogares en Alemania, Austria y territorios ocupados, especialmente en Noruega, donde los nazis encontraron el “ideal vikingo” que admiraban. Allí alentaron a soldados alemanes a tener hijos con mujeres noruegas rubias y de ojos claros, prometiendo apoyo económico y protección estatal.
Del experimento nacieron más de 8.000 niños, registrados minuciosamente por el aparato nazi. Pero tras la caída del Tercer Reich, el horror continuó.
Las madres fueron señaladas como “traidoras” y muchas terminaron en campos de trabajo forzado. Sus hijos, conocidos despectivamente como “los chicos nazis” o “bastardos alemanes”, crecieron entre abusos, violencia y exclusión social. Muchos fueron enviados a orfanatos o internados psiquiátricos, donde padecieron torturas, violaciones y humillaciones sistemáticas.
En Bergen, algunos niños eran exhibidos públicamente para que la gente los escupiera y golpeara. A otros les arrojaban ácido sobre la piel para “borrarles el olor nazi”. El gobierno noruego incluso evaluó deportarlos a Alemania y posteriormente a Australia, aunque ambos planes fueron finalmente descartados.
Décadas después, una de aquellas niñas rompería el silencio y expondría la verdad al mundo.
Se trataba de Anni-Frid Lyngstad, mundialmente conocida como Frida, integrante del mítico grupo sueco ABBA. Nacida en Noruega en 1945, era hija de un sargento alemán y una mujer noruega perseguida por colaborar con el ocupante nazi.
Su madre murió cuando ella era apenas una niña y Frida creció marcada por el rechazo y las dificultades. Sin embargo, logró reinventarse y convertirse en una de las voces más famosas de la historia de la música pop. Junto a ABBA, vendió más de 400 millones de discos y conquistó escenarios de todo el planeta.
Pero detrás del éxito internacional permanecía el peso de una infancia atravesada por el estigma del Proyecto Lebensborn.
Gracias a su testimonio y visibilidad pública, otras víctimas comenzaron a relatar los horrores sufridos. Historias como la de Paul Hansen, internado durante años en instituciones mentales únicamente por ser hijo de un alemán, revelaron la magnitud del drama humano oculto tras el programa nazi.
Hoy, a los 80 años, Frida vive alejada de la vida pública en Suiza, dedicada a actividades benéficas y causas ambientales. Su historia quedó como símbolo de supervivencia y memoria frente a uno de los experimentos sociales más crueles del siglo XX.









