Mar04082026

Última actualización07:07:02 AM

Back Usted está aquí: Inicio Tinogasta Cuestionan obra hídrica

Cuestionan obra hídrica

 

Fiambalá - A poco más de un mes de haber sido presentada oficialmente como una “obra histórica” para mejorar el sistema de riego y optimizar los recursos hídricos del oeste catamarqueño, la intervención que vinculó el río Las Lozas con el río Guanchín quedó en el centro de una fuerte polémica social, ambiental y productiva.

Vecinos, productores y organizaciones locales advirtieron que el proyecto anunciado, el pasado 3 de febrero, como una iniciativa destinada a duplicar caudales y potenciar el desarrollo regional, habría sido ejecutado sin estudios de impacto ambiental públicos ni instancias de consulta comunitaria, generando preocupación por posibles consecuencias ecológicas y sanitarias.

La tensión escaló en los últimos días con un “abrazo simbólico” al río Guanchín, movilización que reunió a habitantes de Fiambalá en defensa del recurso hídrico que abastece históricamente a la población, la producción vitivinícola y la actividad turística de la región.

Especialistas y actores locales cuestionan la decisión de unir cursos de agua de distinta composición sin evaluaciones técnicas difundidas oficialmente. Entre los principales interrogantes planteados figuran la calidad del agua, el impacto de sedimentos y la eventual alteración del equilibrio natural de la cuenca.

Según manifestaron representantes comunitarios, la obra priorizó anuncios y ejecución rápida por sobre instancias técnicas y ambientales consideradas esenciales en este tipo de intervenciones hidráulicas.

Mientras tanto, reclaman mayor presencia del Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente y la publicación urgente de informes técnicos que aporten certezas sobre la seguridad hídrica del distrito.

La protesta ciudadana refleja una creciente preocupación social: vecinos sostienen que el acceso al agua constituye un eje vital para la economía regional y advierten que cualquier alteración del sistema natural podría impactar directamente en la producción agrícola y la calidad de vida local.

El conflicto abre un nuevo debate sobre planificación hídrica, controles ambientales y participación ciudadana en obras públicas estratégicas. En Fiambalá, el mensaje comunitario se sintetiza en una consigna que se repite entre productores y familias, el agua no admite improvisaciones.