El Balcón del Pissis lleva más de dos meses cerrado y ahora van a revisar qué hay en la huella
- Categoría: Tinogasta
- Publicado el Martes, 22 Septiembre 2026 14:52
¿Qué van a encontrar los guías, funcionarios y policías cuando recorran la huella esta semana? La respuesta puede definir si las excursiones al Balcón del Pissis vuelven o siguen frenadas.
Fiambalá - Después de más de dos meses sin turistas, el acceso al Balcón del Pissis podría empezar a destrabarse. Prestadores de Fiambalá se reunieron con autoridades municipales y acordaron inspeccionar la huella para saber en qué estado está y qué trabajos hacen falta antes de volver a permitir el ingreso de excursiones.
Carlos Buslaiman, prestador turístico de Fiambalá, contó que este martes un grupo de guías, funcionarios municipales y efectivos de la Policía de la Provincia recorrerá el camino para revisarlo en el lugar.
"Ya estamos en un proceso de deshielo y ya se puede empezar a hacer una apertura hacia ese destino", sostuvo Buslaiman, quien remarcó que la situación se evaluará directamente sobre la huella.
El reclamo que crece entre los prestadores
El malestar de los prestadores tiene un punto central: mientras el turismo sigue sin poder pasar, la huella continúa siendo usada por vehículos vinculados a la actividad minera. Según Buslaiman, por ese camino "han circulado colectivos" y camiones, por lo que piden analizar la posibilidad de recuperar el acceso para las excursiones con condiciones de seguridad.
El cierre se produjo hace más de dos meses, después de que varios vehículos quedaran varados en la zona. El prestador reconoció que en los últimos años el clima había permitido extender la temporada, pero este año las nevadas fueron mayores y justificaron la interrupción del tránsito turístico. Ahora, con el deshielo en marcha, buscan determinar si hay condiciones para retomar la actividad.
"Es 100% del interés del turista", afirmó Buslaiman. Quienes llegan a Fiambalá preguntan especialmente por las excursiones al Balcón del Pissis, y la imposibilidad de acceder golpea de lleno a los prestadores que viven del turismo.
Qué se discute para cuando la huella vuelva a abrirse
El otro eje que empezó a discutirse es cómo funcionará el acceso una vez habilitado. Una de las alternativas es instalar un puesto de control en el denominado "kilómetro cero", donde termina la Ruta Nacional 60 y arranca la huella hacia la cordillera. Según Buslaiman, el municipio podría hacerse cargo de ese control, una posibilidad que respaldan los prestadores de Fiambalá.
Pero todavía falta definir los requisitos para vehículos y empresas, y también qué pasará con los operadores que trabajan desde otras jurisdicciones. "Hay muchas cosas que tenemos que dialogar", señaló el prestador, al mencionar las normativas nacionales, provinciales y municipales que cruzan la actividad.
Entre los puntos a controlar aparecen las habilitaciones de los vehículos, los seguros, los elementos de seguridad y los sistemas de comunicación necesarios para excursiones en alta montaña. También se planteó la situación de los guías que no tienen vehículo propio y trabajan con unidades alquiladas o de terceros.
Para Buslaiman, uno de los puntos clave es que las reglas sean parejas: "Las regulaciones, las exigencias y las obligaciones tienen que ser para todos iguales".
En paralelo, los prestadores propusieron aprovechar la huella que ya usa la actividad minera para llegar a la zona. Buslaiman explicó que la empresa mantiene ese camino por una servidumbre y afirmó que ya hubo conversaciones para analizar mejoras en el tramo que debería usar el turismo. La idea aparece como alternativa a construir una nueva huella turística, una iniciativa que había mencionado el Gobierno provincial. El prestador consideró que primero debería evaluarse mejorar el camino existente y evitar un nuevo gasto si la infraestructura actual puede servir también para el turismo.
Guías, funcionarios municipales y efectivos policiales recorrerán el camino para determinar su estado y establecer qué trabajos y condiciones de seguridad serían necesarios para retomar las excursiones.
Después de más de dos meses sin actividad turística, el acceso al Balcón del Pissis podría comenzar a destrabarse. Prestadores turísticos de Fiambalá mantuvieron una reunión con autoridades municipales y acordaron realizar una inspección de la huella para determinar en qué condiciones se encuentra y qué trabajos serían necesarios antes de autorizar nuevamente el ingreso de excursiones.
El recorrido se realizará esta semana y estará a cargo de un grupo integrado por guías, funcionarios municipales y efectivos de la Policía de la Provincia.
El prestador turístico Carlos Buslaiman explicó que el deshielo registrado en las últimas semanas podría permitir avanzar con una evaluación en terreno.
“Ya estamos en un proceso de deshielo y ya se puede empezar a hacer una apertura hacia ese destino”, sostuvo.
La inspección será clave para determinar si existen condiciones para recuperar progresivamente la actividad turística hacia uno de los principales atractivos de alta montaña de Fiambalá.
El reclamo de los prestadores
Uno de los principales planteos de los prestadores está relacionado con el uso de la misma huella por parte de vehículos vinculados a la actividad minera mientras permanece restringido el tránsito turístico.
Según Buslaiman, por ese camino “han circulado colectivos” y camiones, situación que llevó a los prestadores a plantear la necesidad de evaluar si el acceso puede ser utilizado nuevamente para excursiones, bajo condiciones de seguridad previamente establecidas.
El cierre se produjo hace más de dos meses, luego de que varios vehículos quedaran varados en la zona. El prestador señaló que durante los últimos años las condiciones climáticas habían permitido extender la temporada turística, pero que este año las mayores nevadas obligaron a interrumpir el tránsito.
Ahora, con el avance del deshielo, los prestadores buscan establecer técnicamente si el camino puede volver a utilizarse.
“Es 100% del interés del turista”, afirmó Buslaiman, al señalar que quienes llegan a Fiambalá consultan especialmente por las excursiones al Balcón del Pissis. La interrupción del servicio repercute directamente sobre las empresas y trabajadores vinculados al turismo de montaña.
Un puesto de control en el kilómetro cero
Más allá de la situación actual de la huella, durante las reuniones comenzó a discutirse cómo debería organizarse el acceso en caso de una reapertura.
Entre las alternativas aparece la instalación de un puesto de control en el denominado “kilómetro cero”, punto donde finaliza la Ruta Nacional 60 y comienza la huella que conduce hacia la cordillera.
Según Buslaiman, una posibilidad sería que el municipio tenga participación en ese control, propuesta que cuenta con el respaldo de los prestadores locales.
Sin embargo, todavía quedan aspectos por definir respecto de las condiciones que deberán cumplir los vehículos, las empresas y los operadores turísticos, especialmente cuando intervienen prestadores radicados en otras jurisdicciones.
“Hay muchas cosas que tenemos que dialogar”, señaló Buslaiman, en referencia a la coexistencia de normativas nacionales, provinciales y municipales que regulan la actividad.
Entre los requisitos que se analizan figuran las habilitaciones de los vehículos, seguros, elementos de seguridad y sistemas de comunicación adecuados para excursiones en alta montaña.
También deberá contemplarse la situación de los guías que no cuentan con vehículos propios y trabajan con unidades alquiladas o pertenecientes a terceros.
“Las regulaciones, las exigencias y las obligaciones tienen que ser para todos iguales”, sostuvo el prestador.
La propuesta de utilizar la huella existente
Otro de los planteos formulados por los prestadores es aprovechar la infraestructura vial que actualmente utiliza la actividad minera para acceder a la zona, en lugar de avanzar directamente con la construcción de una nueva huella turística.
Buslaiman explicó que la empresa mantiene ese camino a través de una servidumbre y señaló que ya existieron conversaciones para analizar posibles mejoras en el tramo que podría ser utilizado también por el turismo.
La propuesta aparece como una alternativa frente a la iniciativa que había mencionado el Gobierno provincial para construir una nueva huella destinada al turismo.
Desde el sector turístico consideran que, antes de avanzar con una nueva obra, debería evaluarse técnicamente la posibilidad de mejorar y adaptar el camino existente, siempre que las condiciones de seguridad y uso permitan compatibilizar ambas actividades.
Por ahora, el primer paso será la inspección prevista para esta semana. El estado real de la huella y las condiciones que encuentren guías, funcionarios y policías definirán si el acceso al Balcón del Pissis puede comenzar a recuperarse o si el cierre deberá continuar.
Redacción realizada por (RGB) para diario Wella Digital.









